Lo que Manning me enseñó esta temporada

Tengo que empezar por decir ¡ieiiiiiiii termino la temporada de americano!

Y es que me encanta, se ha convertido en parte MUYYYYY importante de mi vida pero es una intensidad que agota. Claro, mucho tiene q ver con que en mi casa se ve americano todos los días, las temporadas actuales y pasadas, el profesional y el colegial, mi novio lee los resúmenes y críticas de todos los seres que escriben del tema y por supuesto que el humor en la casa depende de si su equipo gana o pierde. Así que un break está rico.

En esta temporada en especial, creo que aprendí algo: nunca hay que rendirse. No importa la edad, el trabajo, la camiseta, hay que echarle ganas siempre. Mi equipo no son los Broncos de Denver (ni cerca de serlo) pero tienen al QB mas viejito de la liga (39 años), al que su equipo de toda la vida vendió porque ya no le veían mucho futuro (gran error de los Colts) y por quien muchos ya no apostaban nada porque empezó una temporada pésima.

Sin embargo, hoy Peyton Manning levantó el trofeo Vince Lombardi como el grande que es (por cierto, ¡diseñado por Tiffany!). Les restregó a todos en la cara que si se puede y que dejó atrás a grandes favoritos (en especial a los Pats y a Brady). Y aunque las apuestas a principio de la temporada decían que perdía, el ganó.

Le guste a quien le guste, ¡grande Manning! 

Y gracias por recordarme que no hay que rendirse nunca porque uno nunca sabe cuando nos vuelve a tocar levantar ese gran trofeo de la vida.

 

(AP Photo/David J. Phillip)